El agua virtual es un concepto relativamente nuevo, con pocas investigaciones al respecto, pero tiene un enorme peso en la forma en la que comprendemos el uso del agua y el impacto que tiene en nosotros y nuestro entorno.

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Para comenzar, es necesario tener un pequeño vistazo a lo desconocido del término y lo que representa el agua virtual en nuestra vida diaria. La mejor manera de entenderlo es si alguien nos lo cuenta. En este pequeño podcast hacemos una breve introducción del tema.


Agua virtual: Un vistazo a lo que no se ve by Beto Manhke




Un vistazo a lo que no se ve

En el presente, es ya costumbre abordar los temas de conservación del ambiente de las mismas maneras que hace 10 años: reciclaje, ahorro de energía, uso adecuado de los recursos y despojo adecuado de los desechos producidos al consumir productos dia-riamente. Estas formas de implementación de acciones para mejorar nuestro ambiente tienen su rango de acción ya comprobado y es costumbre que algún sector de la pobla-ción implemente dichas acciones en su vivir cotidiano. Como vimos en la lectura de Ju-dith A. Cherni sobre la Cumbre de la Tierra realizada en Londres, existe una crisis medio ambiental, silenciosa tal vez, porque aún no vemos sus repercusiones frente a frente, pero que va creciendo cada vez más y hace necesarias estas implementaciones básicas del cuidado ambiental y de los recursos renovables y no renovables.


Sin embargo, existen nociones de cuidado del medio ambiente que escapan a nuestro conocimiento por el hecho de existir en un plano que no vemos todos los días. Una de esas nociones es el Agua Virtual, definido por primera vez por el profesor J. A. Allan, que está presente en la mayor parte de los procesos de producción y con la cual tenemos contacto todos los días al consumir cualquier producto, sobre todo alimentos.


El fin de este trabajo es dar a conocer a todos aquellos que hacen uso de agua o de cualquier producto elaborado natural o industrial, el concepto de Agua Virtual, con-cientizar sobre su existencia en nuestro vivir diario y ayudar a la comprensión de algu-nos métodos de manejo y conservación de recursos naturales que van más allá de apagar la luz y cerrar la llave del agua.


Manejar el tema a fondo resultaría en una labor titánica de recopilación de información, análisis y conclusiones que no tienen cabida en este trabajo, por ello, pretendemos dar un vistazo del término y mostrar algunos ejemplos de su existencia e importancia. Por desgracia, los estudios a fondo sobre el tema se han limitado a datos abstractos sobre importación y exportación del agua virtual sin reflejar en gran medida su impacto total en el entorno. Sin embargo, podemos decir que los estudios sobre el agua virtual han ayudado a elevar la conciencia de la escases de agua y su impacto en la seguridad alimenticia, así como a mejorar el entendimiento del rol del comercio alimenticio en la compensación del agua en déficit.


El agua que se consume en los procesos de producción agrícola e industrial es denominada “agua virtual”. Si un país exporta un producto que utilizó mucha agua para obtenerse hacia otro país, decimos que exporta agua en forma virtual. De esta manera, algunos países apoyan a otros en sus necesidades hídricas. Para los países con poca disponibilidad de agua, resulta atractivo asegurar sus mantos acuíferos al importar dichos productos en lugar de invertir grandes cantidades de agua en producirlos localmente. De igual manera, los países ricos se benefician de su abundancia de recursos acuíferos generando productos de uso intensivo de agua para su exportación.


El intercambio de agua real entre países de riqueza hídrica abundante y países de riqueza hídrica escasa es generalmente imposible debido a las grandes distancias y los costos asociados, pero el intercambio de productos de uso hídrico alto (intercambio de agua virtual) es real. Intercambiar agua virtual entre naciones e incluso continentes puede usarse como el instrumento ideal para mejorar el uso global de agua de manera eficaz, además de lograr una seguridad de recursos hídricos en regiones con escasez del recurso y para reducir daños al entorno al usar sitios de producción más adecuados.


Chapagain y Hoekstra, expertos del Instituto UNESCO-IHE, mencionan que, de esta manera, en analogía con la “huella ecológica” que calcula el área necesitada para mantener el estilo de vida de las personas, la “huella hídrica” indica el agua requerida para mantener a la población. La huella hídrica es un indicador de uso de agua que tiene en cuenta tanto el uso directo como indirecto por parte de un consumidor o productor. La huella hídrica de un individuo, comunidad o comercio se define como el volumen total de agua dulce que se utiliza para producir los bienes y servicios consumidos por el individuo o comunidad así como los producidos por los comercios.


Es en base a la huella hídrica como se establece que un país es mayor exportador o importador de agua virtual. Muchos autores afirman que es necesario utilizar estas medidas para apoyar la sustentabilidad hídrica de los países con escases de agua, de manera que puedan utilizar la poca agua que tienen para el uso doméstico de sus habitantes.


Desafortunadamente, el agua virtual no ha generado mucha investigación hasta el momento y solo podemos quedarnos con las preguntas que surgen al conocer el concepto. ¿Cuáles son los volúmenes involucrados? ¿Dichos volúmenes representan una parte significativa del agua azul o el agua verde utilizada en la agricultura? (Los estudios sobre agua y relaciones comerciales han considerado solamente la disponibilidad del agua azul. El agua verde es el agua almacenada en los suelos insaturados. Es el agua de la agricultura alimentada por lluvia. El agua azul es el agua que se ubica en ríos, lagos, reservas, y acuíferos). ¿Cuáles son las tendencias actuales? ¿Cuáles países exportan la mayor cantidad de agua virtual y cuáles son los que más la importan? ¿Qué productos son los responsables de los más grandes intercambios? No existe ni siquiera una metodología para evaluar los contenidos del agua virtual de los productos alimenticios. (Hay algunas fórmulas planteadas, como la de Hoekstra y Hung, quienes aplicaron el modelo CROPWAT desarrollado por la Asociación de comida y agricultura para calcular el contenido de agua virtual para los mayores cultivos en diferentes países). Este trabajo, por desgracia, no intenta ahondar mucho en el tema, pues la cantidad de información necesaria para ello sería gigantesca y por ello no tiene cabida en este documento.


Para hacernos una idea de lo que representa el agua virtual en nuestra vida dia-ria, ponemos unos cuantos ejemplos que implican un alto consumo de agua para su producción, de acuerdo a la división establecida por Daniel Zimmer y Daniel Renault en su ensayo “Virtual wáter food production and global trade review of methodological issues and preliminary results”:


  • Productos primarios – Cereales, vegetales y frutas.
  • Productos procesados – Son los productos obtenidos a partir de los produc-tos primarios. .Ej. Azúcar, aceites, bebidas alcohólicas, jugos de frutas, etc.
  • Productos transformados – Todos los productos animales deben conside-rarse como productos transformados debido a que su producción es gracias al uso de productos primarios (cereales, pastura, etc.)
  • Productos derivados – Son productos alimenticios que son utilizados para otro objetivo que no es el original. Un ejemplo es la semilla de algodón utilizada para producir aceites, cuando el algodón es usado primordialmente para la producción de fi-bras.

Podemos darnos una idea general del impacto del agua virtual en nuestras vidas; la lista anterior solo muestra los productos alimenticios o derivados de naturales, ya que debido a que la producción de alimentos en la mayoría de los países es por mucho el mayor usuario de agua, las discusiones sobre los problemas referentes al agua virtual se han enfocado principalmente en las comodidades alimenticias (ejemplos del uso de agua virtual: 2500 lts para producir una hamburguesa; 140 para una taza de café, 120 para una copa de vino, 70 para una manzana, 200 para un vaso de leche y 75 lts por un vaso de cerveza). Pero si dirigimos nuestra atención a otros productos e incluso servicios, la cantidad de agua se vuelve monstruosa, (un pantalón de mezclilla requiere de 10850 lts de agua para producirse, por ejemplo).


De esta manera, conocer el concepto de Agua virtual nos puede dar una visión completamente nueva sobre el uso de este recurso tan explotado. Sabiendo que la mayor parte del consumo del agua no se lleva a cabo “visiblemente”, será necesario implementar nuevas formas de ecologizar y proteger este elemento que nos es tan necesario para subsistir. Ya no nos bastaría con contar el tiempo que dejemos un grifo abierto, sino tal vez podríamos mirar de modo completamente diferente lo que consumimos y nos rodea, desde nuestra hamburguesa hasta nuestro guardarropa. Nos serviremos de los medios masivos de información como internet y radioco-municación para hacer llegar a la mayor cantidad posible de personas esta información tan importante en cuanto al uso del agua, creando el conocimiento de que la mayor cantidad de agua que consumimos ni siquiera es consciente ni regulable, al menos no directamente, por nosotros mismos.